INOLVIDABLE: Johan Deysel, rodeado por sus compañeros, después de marcar el try más famoso de Namibia.

LONDRES, 15 de septiembre – En el Olympic Stadium, un viejo centro de Namibia, Johan Deysel Snr, miró hacia abajo y disfrutó del extraordinario momento. Pudo haber tenido la tentación de recordar lo que hizo tiempo atrás, con sus tries contra Irlanda, Portugal y Zimbabwe, aunque sabe que la ocasión lo supera. 

Es que otro centro, su hijo Johan, a pesar de tener a tres rivales con camiseta negra colgando, llegó al ingoal y apoyó el try más famoso del rugby de Namibia: ni más ni menos que ante los poderosos All Blacks. ¡Qué momento!.

“Mi papá estaba aquí y estará muy orgulloso. Seguro que él podría haber hecho otros tries pero nunca jugó contra los All Blacks”, sostuvo Johan, mientras reflexionaba modestamente a pesar de que ninguno de sus compañeros, un montón de rugbiers part-time y amateurs comprometidos, olvidará el día que él quebró la defensa de los campeones del mundo en el segundo tiempo, en la derrota 58-14.

UN GRAN REGALO

Sólo dos días antes de cumplir 24 años, el muchacho que juega en Sudáfrica para Leopards apenas podía creerlo. “Llegó un poco adelantado, ¡pero qué buen regalo!”, dijo y sonrió.

Por supuesto, los neozelandeses fueron fuertes, potentes y profesionales como siempre en su triunfo con nueve tries, pero el magnífico aporte de Deysel mostró todo sobre la ambición, corazón y calidad de los equipos del Tier 2, quienes alguna vez fueron “presa fácil” para las “grandes bestias”. 

Bien pueden haber sentido ellos que fue un gran progreso, como el que sintió Japón al superar a los Springboks.

RECONOCIMIENTO DEL RIVAL

Steve Hansen, head coach de los All Blacks, admitió que lograron la diferencia en el último cuarto de hora, cuando los namibios estaban cansados. Recién allí su equipo logró hacer más evidente la superioridad. Sin embargo, entiende que fue un factor importante el progreso que tuvo un seleccionado que 12 años antes le había concedido 142 puntos a Australia.

“El marcador podría sugerir que tiene que ver con eso”, reflexionó Hansen, cuando le preguntaron si el valorable esfuerzo de Namibia era un reflejo de la mejora considerable de los equipos con menos tradición en el rugby de alto nivel, pero que pueden poner en aprietos a cualquier en la Copa Mundial de Rugby. 

“World Rugby gastó dinero para lograr el progreso de los seleccionados y creo que los llamados equipos más chicos, a falta de una palabra mejor, han jugado mejor”, argumentó el head coach de los All Blacks.

Después, profundizó su análisis: “Como llegaron cansados al final del juego, el partido se volvió un poco desordenado. En definitiva, eso puede esperarse cuando hay ocho amateurs jugando contra uno de los equipos más profesionales del rugby".

“Pero al comienzo del partido se comprometieron totalmente en los puntos de contacto, el tackle y el line, deberían estar orgullosos de sí mismos. Sólo por llegar a la Rugby World Cup desde donde han venido, y no me refiero a eso como falta de respeto sino como alabanza, haber conseguido un partido como éste debe ser especial”, definió Hansen.

Pero allí no terminaron los elogios del entrenador neozelandés con sus rivales: “Estoy feliz de reconocer que fueron dignos oponentes y que al final de cuentas dieron todo lo que pudieron. Eso es todo lo que se le puede pedir de un hombre, que sean capaz de mirarse al espejo y decir ‘di todo lo que tenía’. Ellos lo hicieron”.

ANÁLISIS DE CAPITÁN

Como de costumbre, Jacques Burger, capitán de los Welwitschias, estuvo comprometido con su equipo y sus compañeros. De todos modos, hasta él podría admitir que otro tercera línea, Tinus du Plessis, fue uno de los grandes destacados.

Burger salió cuando faltaban 15 minutos para el final, aunque eso fue por la decisión de preservarlo para los compromisos que tienen por delante. Sus compañeros están más confiados que nunca en que pueden vencer a Tonga o Georgia, o a los dos.

Sobre el juego con los All Blacks, sostuvo: “Es como el miedo de estar en alta mar. No sabes que hay debajo hasta que salís. Nuestros muchachos ahora saben que no necesitan un milagro para jugar de igual a igual contra ellos”.

Es que, en todo caso, sacaron una conclusión: “No son súper hombres invencibles”.

Por el Grupo C, Namibia enfrentará el martes 29 de septiembre a Tonga en el Sandy Park de Exeter. Allí intentarán mostrar una vez más el progreso de su rugby. Como lo fue el try de Deysel.

RNS ic/ej/hf